FELIZ DIA DEL AMIGO:
SANTIAGO SOLARI - IGNACIO FERNANDEZ LOBBE Mi compañerito del profesorado
Arriba,
contra la izquierda, Solari; Lobbe es el arquero.
Todo empezó en 1995, cuando Santiago Solari pasó de Renato Cesarini a
River. Tenía 19 años y se anotó para seguir el profesorado de educación física
en el Cenard. Cayó en 2` segunda, el curso de Ignacio Fernández Lobbe (20),
rugbier de Liceo Naval, y su banda. El acercamiento se produjo en un picado.
"Como estaba solo lo invitamos a un fútbol 5 y lo cagué a patadas. Se la
bancó y nos bailó", recuerda Nacho, segunda línea de Los Pumas. Ese año,
el equipo de Lobbe-Solari (foto) salió campeón en el intercursos del IEF.
Entre reuniones de estudio y asados se fortaleció la amistad entre un hincha de
River y un fana de Boca. El secreto, según ellos, es que la redonda queda de
lado en las charlas. No hay cargadas, salvo cuando el Xeneize le ganó la
Intercontinental al Real Madrid, actual equipo de Solari. Nacho lo llamó para
gastarlo y el Indiecito volaba.
La relación acercó a Solari al rugby. Fue por primera vez a un partido de
Nacho en el 95, cuando Lobbe era del Sub 21. Y siguió el Mundial 99 por TV.
Ante Irlanda lo vio en la concentración del Real con el inglés Steve
MacManaman: terminaron abrazados festejando aquel triunfo.
Solari juega en España y Lobbe, en Francia; hablan seguido y hacen planes para
los fines de semana libres. Nacho le regaló su camiseta mundialista y el
Indiecito, la del Real. "Una de River no le aceptaba ni loco".